La otra vida.

“[…] Pero la otra vida está aquí. Sí, allá esta aquí, la otra realidad es el mundo de todos los días. En el centro de este mundo de todos los días centellea, como el vidrio roto entre el polvo y la basura del patio trasero de la casa, la revelación del mundo de allá.

[…]

Todo es alusión, seña secreta. Estamos en una de las esquinas del cuarto de los ecos, todo nos hace signos y todo se calla y se oculta. […]”
 

Octavio Paz, “La mirada anterior”.

Vía Tumblr.

Vía Tumblr.

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Ahora, él es Mundo

Hace apenas una semana el familiar de una amiga cruzó el Umbral. Aunque escasos, los momentos que compartimos fueron suficientes. Hoy recuerdo con cariño sus palabras: “cuando sea viejito yo también quiero hacer música contigo”.

Querido M.: no te dio tiempo a ser viejito, pero eso no ha resultado impedimento para que pudiéramos hacer música juntos. A penas cruzabas el Umbral de la muerte, ya oía yo tu canto:

Versos susurrados de alma a alma;
mi mano y tu palabra en comunión.
Entre la lira, alguna chanza.
El resultado: de corazón.

Aquí os dejo nuestra composición: Ahora, él es Mundo (Clica para acceder al texto.)

Las cosas pasan por algo

¡Por algo pasan las cosas
que te suceden aquí!,
alegres…o dolorosas…
¡son perfectas para ti!,
y no es nada “personal”
lo que acontezca en tu viaje:
para bien…o para mal…
¡es tan sólo aprendizaje!

¡Por algo pasan las cosas
que más te cuesta aceptar!
¡Fue oruga la mariposa
antes de poder volar!,
y esa angustia que hoy te quema,
y que te causa desvelo…,
¡mañana será la gema
que más destelle en tu cielo!

¡Por algo pasan las cosas!…,
y al ver tus viejos dolores,
verás que de forma hermosa
¡por fin se volvieron flores!…
Y esas de mayor encanto…,
esas de aspecto más tierno…
¡son las que regó tu llanto
cuando fue crudo tu invierno…!

Y de manera asombrosa,
con ese convencimiento,
¡podrás transformar en rosas
las espinas del momento…!
Que si la paz va contigo…,
o si el pesar te destroza…,
en ambos casos, amigo…
¡por algo pasan las cosas…!

 Jorge Oyhanarte

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La importancia de mirar a los ojos.

En el transcurso del día a día son muchas las personas a las que acompaño. A algunos con música, a otros con palabras, a unos pocos con silencio pero a todos y cada uno de ellos, les acompaño con la mirada.

Para mí el camino terapéutico no ha hecho más que comenzar, pero me bastó sólo con poner los pies en el sendero para darme cuenta de que aquello se trataba de personas. Ya nunca más estaría tratando con textos, con máquinas o con pensamientos, sino con algo vivo, incandescente de historias, experiencias, recuerdos y sentimientos.

Sigue leyendo y accede al mundo que hay detrás de los ojos →

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Rrrrrrrrrrrrrrrrr ronronea el silencio

Aquellos que seguís La Barquita de madera más de cerca habréis notado un trasiego inusual durante las dos últimas semanas… la no actividad.

Que no haya movimiento no significa que no ocurra nada; igual que el hecho de que haya silencio no implica que no haya música. Los musicoterapeutas sabemos esto muy bien y hemos aprendido a hacer del silencio nuestro maestro, nuestro compañero y nuestro aliado. Conocemos la ferviente ebullición que se esconde tras una pausa; la potente vibración que alberga la quietud; la inconmensurable sonoridad de unos labios cerrados. Sabemos que son en esos momentos de silencio en los que trabajamos para reponernos, reequilibrarnos, reordenarnos, rehacernos o renacer. Resulta interesante pensar que todas estas acciones implican un volver a hacer, un partir de algo ya adquirido para reconstruir a partir de ello. Ese es, precisamente, el carácter que tiene la “r”.

Adéntrate en el mundo del silencio →

3. ¿Dónde muere un río?

de la serie Meditations on The Way.

– Dime cosas que mueran – espeté a Rafa inesperadamente.
– Muere todo lo orgánico…
– ¡Pero dame ejemplos!
– Una planta, un caracol… – dijo realizando una breve pausa – ¿Todas las cosas que se mueran? Sigue leyendo

Lo más difícil de la vida (Documental)

Agradecer y despedirse… Pequeñas palabras para grandes gestos; sonidos cortos para largas hazañas; momentos agudos para luchas graves. Ambos entrañan dificultad, esconden temores y guardan tesoros. Pueden presentarse como escarpadas montañas, como profundos precipicios o como sinuosos caminos. Exigen humildad, conciencia y corazón. Grandes aprendizajes que Sigue leyendo