La otra vida.

“[…] Pero la otra vida está aquí. Sí, allá esta aquí, la otra realidad es el mundo de todos los días. En el centro de este mundo de todos los días centellea, como el vidrio roto entre el polvo y la basura del patio trasero de la casa, la revelación del mundo de allá.

[…]

Todo es alusión, seña secreta. Estamos en una de las esquinas del cuarto de los ecos, todo nos hace signos y todo se calla y se oculta. […]”
 

Octavio Paz, “La mirada anterior”.

Vía Tumblr.

Vía Tumblr.

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La Estación 5 (Paliativos)

En la estación 5,
las paredes cuentan historias.
Historias de vida y muerte,
de superación y de gloria.
De nostalgia y nuevos propósitos,
de lágrimas y de sonrisas.
Las paredes cuentan historias;
historias que trae la brisa.

Descubre la Estación 5

paliativos

Ahora, él es Mundo

Hace apenas una semana el familiar de una amiga cruzó el Umbral. Aunque escasos, los momentos que compartimos fueron suficientes. Hoy recuerdo con cariño sus palabras: “cuando sea viejito yo también quiero hacer música contigo”.

Querido M.: no te dio tiempo a ser viejito, pero eso no ha resultado impedimento para que pudiéramos hacer música juntos. A penas cruzabas el Umbral de la muerte, ya oía yo tu canto:

Versos susurrados de alma a alma;
mi mano y tu palabra en comunión.
Entre la lira, alguna chanza.
El resultado: de corazón.

Aquí os dejo nuestra composición: Ahora, él es Mundo (Clica para acceder al texto.)

“I Died Today” Hoy me muero.

Todos tenemos historias enredadas en la punta de la lengua y a veces, si alguien nos tira del hilillo adecuado, puede que una de ellas se libere de la maraña para deleitarnos.
La de hoy, es la historia de Duke en su último día en la Tierra.

Duke durante su último día de vida (Robyn Arouty)

Duke durante su último día de vida (Robyn Arouty)

Descubre cómo fue el último día de vida de Duke→

El adiós de la mantilla negra

“[…] nada es verdad ni es mentira,
todo depende del cristal con que se mira.”
Varios autores

¿Te has imaginado alguna vez tu funeral?

A algunos la sola imagen de este acontecimiento puede resultarles tan inquietante que probablemente tras la primera fracción de segundo ya hayan cambiado de tema. Para otros el cambio de conversación puede retrasarse un poco más, en la medida en que se detienen escrutándote con mirada interrogante. Si eres de los que aún sigue leyendo, de los que aún no quiere cambiar de conversación, te doy la bienvenida a esta entrada en la que intentaré plasmar que existe otra manera de ser despedido.

Descubre cómo despedirte de la mantilla negra→