“Cafe (con) Tod”, un Café de muerte.

El otro día me invitaron a tomar café…

Ángela quería que conociera a un tal Tod. Llevaba varios días hablando de él emocionada, así que pensé que sería un viejo amigo que venía a pasar unos días a Berlín.

Cuando Ángela me preguntó si podía llevarme la lira para cantar y tocar algo pensé que Tod podría estar interesado en la musicoterapia antroposófica, así que accedí gustosa.

Me quedé un poco extrañada cuando, siguiendo las indicaciones para llegar al lugar de encuentro, me vi ante las puertas de un cementerio. – Ya me he vuelto a equivocar – pensé mientras comprobaba Sigue leyendo