1. Un temor de muerte

de la serie “Meditations on The Way”.

Quizá la muerte nos inspire tanto temor porque la observamos desde una perspectiva unidireccional. Sólo nos cernimos a su visión desde la experiencia humana, sin darnos cuenta de que “al llegar a la zona fronteriza de la vida y la muerte, la experiencia empieza a hacerse extraordinaria porque un orden diferente de existencia choca ahora con aquél al que estamos acostumbrados” [Stanley Drake, “Aunque mueras” Lima 2012]. De esta manera, el miedo a la muerte aumenta en la medida en la que nos encontramos más sumergidos en la materialidad y menos conectados con lo espiritual.

Hoy en día estamos asistiendo a un nuevo despertar espiritual. Cada vez es más el número de personas que atienden a esa llamada interior que todos sentimos en algún momento con mayor o menor intensidad. Todo apunta a que poco a poco vamos a ir saliendo de esa espiral de materialidad en la que nos hallábamos inmersos. Hemos tenido, como seres humanos, que sumergirnos en la profundidad de lo terrenal y en el silencio espiritual, para sentir el vacío de lo físico y comprender que nuestro cuerpo es un recipiente que debe acoger algo cualitativamente diferente a él y que también forma parte de nosotros.

Es esa visión unilateral del ser humano, como mera corporalidad, la que ha llevado a la conformación de una conciencia de la muerte basada en el temor; ya que al identificarnos única y exclusivamente con nuestro cuerpo físico, la desaparición de éste supone nuestra propia extinción. Al desaparecer nuestro cuerpo se esfuma con él todo lo que somos. ¿No te da miedo sólo de pensarlo? Sin embargo, si uno atiende a esa llamada interior y le abre la puerta a su cuerpo espiritual, inmediatamente se ve transformada la visión del ser humano y por lo tanto también su manera de concebir la muerte.

¿Y si no sólo fuéramos un cuerpo físico? ¿Y si portáramos dentro de esa corporalidad perecedera un elemento perdurable a lo largo del tiempo? ¿Y si la esencia del ser humano fuera eterna y se sirviera de distintos cuerpos en distintas encarnaciones para evolucionar? ¿Cómo veríamos ahora la muerte? ¿Seguiría suponiendo un acontecimiento temible, oscuro y desagradable o pasaríamos a considerarlo como la culminación de un periodo de aprendizaje? Si realmente poseemos una esencia eterna que permanece a lo largo de la existencia, la muerte física… ¿sería un final o un principio? ¿Estaríamos muriendo o renaciendo a nuestro estado original?

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Meditations on the way. La barquita de madera

Meditations on the way. La barquita de madera

Safe Creative #1404100558123 Por María López Aragón. Abril, 2014.

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